El EMB-145 de la FAM para Vigilancia Aérea
El
Sistema Integral de Vigilancia Aérea agrupa medios de detección, enlace e
intercepción de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) que bajo los principios doctrinarios de
control centralizado y ejecución descentralizada, está en capacidad de
concebir, preparar y conducir las operaciones en contra del tráfico aéreo
ilícito de drogas y apoyar operaciones en los ámbitos marítimo y terrestre para
combatir la delincuencia organizada.
En
octubre de 1998, surge el proyecto de creación de un Sistema Integral de
Vigilancia Aérea (S.I.V.A.). El 16 de diciembre del 2004, pasó revista de
entrada el Sistema Integral de Vigilancia Aérea, dependiendo directamente del
Alto Mando a través del Estado Mayor de la Defensa Nacional.
Para
la operación de este sistema se emplean básicamente dos aeronaves para la
vigilancia aérea el C-26B y el EMB-145.
La FAM opera tres aeronaves de este tipo, dos del tipo EMB-145RS (Remote
Sensing) y uno del tipo EMB 145 AEW&C (Alerta Aéreo Anticipado y Control)
El
EMB 145RS es una avanzada aeronave de Vigilancia Aérea del Suelo e
Inteligencia, capaz de proveer imágenes en tiempo real e inteligencia
electrónica sobre objetivos en tierra. Esta aeronave incluye un radar de abertura sintética (SAR)
de alto rendimiento, además de sensores electro-ópticos y multiespectrales,
sistemas de comunicación, capaces de obtener informaciones completas de
inteligencia electrónica, alcanzando áreas y altitudes de operación en muy poco
tiempo. Siendo una de las aeronaves de vigilancia más avanzadas y poderosas.
Su
radar es fabricado por la empresa canadiense MacDonald-Dettwiler, el IRIS
(Integrated Radar Imaging System), también conocido como STAR-2 es un radar de
apertura sintética (SAR) que genera imágenes en 3 dimensiones. En el modo SAR
cuenta con varias posibilidades de detección cubriendo distintas superficies
(de 20 a 120 km) y con resoluciones que van desde 3, 6 o 18 metros, pudiendo en
el modo “spot” obtener resoluciones de 1,8 metros. Utilizando una combinación
de desempeño de la aeronave, que permite rápida reacción y gran capacidad de
procesamiento de datos, el SAR permite la generación de imágenes sobre grandes
áreas en un corto periodo de tiempo. En el modo de vigilancia, puede detectar y
rastrear cualquier blanco móvil a baja velocidad, en tierra o en ríos. Puede
también monitorear y localizar fuentes de señales electromagnéticas a grandes
distancias. Todos los datos adquiridos por los sensores de a bordo pueden ser
transmitidos en tiempo real para las estaciones en tierra, por un sistema
avanzado de data-link en transmisión por banda ancha. En tierra, las imágenes
captadas y los datos SIGINT son analizados y combinados para producir un
informe integrado de inteligencia.
Por
su parte el
EMB 145 AEW&C opera
con un sistema de radar multifunción Doppler de alto rendimiento, incluyendo
sistemas de comando y control a bordo y una avanzada suite data-link, además de
un amplio conjunto de sistemas de apoyo como ESM, autoprotección y de
comunicación, a través del sistema de misión compacto de última generación.
Desarrollado por la Ericsson Microwave, el sistema ERIEYE de alerta aéreo
anticipado incorpora tecnología de sensores inteligentes y un sistema de
comando y control de fácil utilización, capaz de adquirir rápidamente
informaciones amplias y precisas.

El
sistema de radar puede detectar y rastrear blancos marítimos y aéreos, sobre la
tierra y debajo del agua, siempre con impresionante alcance de sus
instrumentos. Un rayo de ondas de radar sometido a barredura electrónica supera
las limitaciones de las antenas giratorias, dirigiendo y apuntando más
rápidamente el rayo para el blanco o el área, una característica que solamente
se hace posible con la tecnología de phased-array pasivo. Esto permite que el
radar adapte la forma de onda de la transmisión a la dinámica del blanco y a la
interferencia del fondo. El resultado es un desempeño excepcional en la
rastreabilidad simultánea de blancos múltiples en el air, en el mar y en la
protección del radar contra falla única con capacidad de degradación suave.
Estas
aeronaves operan desde las bases aéreas de Hermosillo, Ixtepec y Mérida y
vigilan especialmente las regiones sur y noroeste de México, llevan
una tripulación de relevo y operadores para cuatro consolas de su centro
de operaciones. También han sido usados para actividades de detección de
incendios forestales, deforestación y evaluación de daños al medio ambiente, de
las zonas selváticas de Chiapas, Campeche, Tabasco, Veracruz y
Yucatán, así que además de efectuar misiones de control ambiental con
sensores remotos, también usa un sistema de captura de imágenes e
inteligencia electrónica de gran cobertura enviando estos datos en tiempo
real a estaciones terrestres.
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